Rinconcito, una pequeña comunidad ubicada en la zona fronteriza del país, en Elías Piña, es hoy el reflejo de la resistencia silenciosa de un pueblo que, pese al abandono y la emigración, se niega a desaparecer. Su gente, aun en la distancia lleva en el corazón a la comunidad.
En las décadas de los 70 y 80, Rinconcito era un campo dinámico, con más casas habitadas que ahora, comercios activos y un mercado que cada domingo reunía a productores y familias. La agricultura, principalmente el maní, además de maíz, yuca y guandules, sostenía la economía local y daba vida a sus calles. Sin embargo, la falta de oportunidades, servicios básicos y apoyo estatal provocó que muchos de sus habitantes emigraran hacia Santo Domingo y otras ciudades en busca de un mejor futuro.
Hoy la comunidad cuenta con alrededor de 300 votantes. La reducción poblacional ha impactado significativamente su desarrollo, al punto de que un intento por elevarla a distrito municipal no prosperó por no cumplir con el número de habitantes requeridos. A esto se suman carencias en agua potable, electricidad estable, sistemas de riego y seguridad ciudadana.
Pese a este panorama, la organización comunitaria ha sido clave para mantener viva la identidad del pueblo. La Sociedad Rinconcito Ausentes y Presentes, fundada el 17 de febrero de 2022, ha logrado reunirse cada año para fortalecer la unidad, promover la solidaridad y visibilizar las necesidades de la comunidad. Además de actividades sociales, religiosas y culturales, la entidad ha servido de apoyo en momentos difíciles para sus compueblanos.
Rinconcito es una comunidad pequeña, pero con hombres y mujeres decididos a luchar por su tierra. Aunque muchos de sus hijos viven lejos, mantienen intacto el vínculo con sus raíces.
Su mensaje es claro: Rinconcito aún existe y seguirá resistiendo, aferrado a la esperanza de que algún día el desarrollo se acerque a la frontera y les abrace.
La gran fiesta
Como cada año, el pasado 28 de febrero Rinconcito se abrazó en una gran fiesta de confraternidad.
Orquestas, comida variada, tragos, hermandad y compartir sano fue lo que se vivió en este pueblo que también tiene un gran futuro ecoturístico.
Rinconcito cuenta con importantes ríos, montañas y el esplendor de su gastronomía, siendo el chivo y el chenchen unos de sus platos predilectos.






